La Formación Profesional ha dejado de ser una vía secundaria para convertirse en un pilar esencial de la educación superior. Hoy, lejos de su imagen tradicional, la FP ofrece una formación especializada, práctica y altamente valorada por el mercado laboral. Además, se ha convertido en una vía complementaria —y no alternativa— a la universidad, tejiendo nuevos puentes que favorecen la empleabilidad, la especialización y la continuidad educativa.
FP y universidad: caminos que se cruzan
Elegir FP no significa renunciar a la universidad. Y hacer bachillerato no es la única vía para acceder a un grado universitario. En la actualidad, el sistema educativo permite tránsitos más flexibles, donde la combinación de formación técnica y académica se impone como la opción más completa para afrontar los retos del mercado laboral.
Tal como destaca Joaquín Aldás, investigador del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie), la normativa vigente (Ley Orgánica 3/2020 y Real Decreto 659/2023) permite que cualquier estudiante de FP de Grado Superior acceda a la universidad sin necesidad de pasar por la EBAU, aunque sí puede presentarse voluntariamente para subir nota. Además, existe un sistema de reconocimiento de créditos entre FP y universidad que facilita la obtención de dobles titulaciones en menor tiempo.
Este nuevo modelo híbrido responde a una realidad creciente: estudiantes que combinan ciclos de FP con grados universitarios para lograr un perfil más competitivo y versátil, e incluso universitarios que recurren a la FP para reforzar su empleabilidad tras una carrera con escasas salidas profesionales.
Formación dual y enfoque práctico: el modelo europeo que gana terreno
Uno de los principales catalizadores de esta integración es la formación dual, obligatoria ya en la FP e incorporándose progresivamente en muchas universidades. En este enfoque, la empresa participa activamente en la formación del alumnado, ofreciendo experiencia real y participación en el diseño curricular.
Cristina María Torres Muñoz, directora del Centro de Estudios de Formación Profesional de la UCJC, destaca que cerca del 40% de las universidades españolas ya tienen alguna titulación dual. Además, se están diseñando itinerarios integrados FP-universidad que permiten alcanzar ambas titulaciones con reconocimiento de módulos comunes, reduciendo el tiempo total de formación y aumentando las oportunidades laborales.
DAC Docencia: un referente nacional en la formación de docentes en movilidad segura y sostenible
En este contexto de transformación educativa, DAC Docencia se consolida como un centro líder en la formación de profesionales y docentes expertos en movilidad segura y sostenible. Su apuesta por una formación técnica, innovadora y alineada con las necesidades sociales y medioambientales del siglo XXI se concreta en una oferta formativa pionera.
DAC Docencia imparte el Grado D de Docencia de la Formación Profesional para el Empleo, así como el Grado D de Técnico Superior en Formación para la Movilidad Segura y Sostenible, ambos dirigidos a formar a futuros formadores con alta especialización. Estos estudios se estructuran, además, en grados C, B y A que permiten una progresión formativa escalonada y coherente con el Marco Europeo de Cualificaciones.
Gracias a este modelo, DAC Docencia no solo capacita a profesionales para ejercer como docentes, sino que también actúa como motor de cambio en el diseño de itinerarios formativos ligados a la seguridad vial, la sostenibilidad y la movilidad inteligente, en consonancia con la evolución normativa, tecnológica y laboral del sector.
¿Bachillerato o FP? La decisión clave del alumnado de 4º de ESO
A la hora de decidir entre bachillerato o FP, los expertos recomiendan valorar tanto la vocación profesional como las opciones futuras. La FP ofrece una inserción laboral temprana, especialización técnica y vías abiertas hacia la universidad. Tal y como señala Joaquín Aldás, es crucial disponer de información clara y fomentar el autoconocimiento. Por su parte, Roi Álvarez, director del Colegio Guzmán el Bueno de Madrid, subraya que «elegir una FP de grado medio cuando se tiene claro un ámbito profesional es una opción excelente con un recorrido seguro hacia el empleo o la universidad».
Superar barreras y avanzar hacia un sistema educativo más integrado
Pese a los avances, siguen existiendo desafíos:
- Burocracia.
- Disparidad entre comunidades autónomas.
- Falta de coordinación entre sistemas educativos y mercado laboral.
- Prejuicios sociales que aún persisten frente a la FP.
Superar estas barreras requiere una política educativa más inclusiva, flexible y orientada al estudiante.
Cristina María Torres insiste en que «la integración entre FP y universidad permite una formación 360º que mejora la empleabilidad, ofrece versatilidad y prepara a los jóvenes para adaptarse a un entorno laboral cambiante y exigente».