La Dirección General de Tráfico (DGT) ha dado un paso importante para reforzar su plantilla de examinadores. Nada menos que 101 nuevos funcionarios se han incorporado recientemente a 46 Jefaturas Provinciales de Tráfico en toda España.
Estos profesionales han superado con éxito la oposición y un exigente curso formativo que los habilita para evaluar a los aspirantes a todos los permisos de conducir. Con su llegada, la DGT busca mejorar la capacidad de examinar, adaptando los recursos disponibles a la creciente demanda del servicio y facilitando el día a día de las pruebas en cada provincia.
Desde 2017, ya son 732 las personas que se han sumado al colectivo de examinadores de tráfico, lo que lo convierte en el grupo con más incorporaciones dentro de la DGT en la última década. Solo en lo que va de 2025, además, se han incorporado 23 examinadores interinos, y otros 17 lo harán en los próximos meses para dar apoyo adicional.
La secretaria general de la DGT, Lidón Lozano, ha subrayado que esta convocatoria marca un hito: “Con estos 101 nuevos examinadores alcanzamos el mayor número de examinadores de la historia de la DGT, lo que refuerza nuestro compromiso con la mejora del servicio público y la seguridad vial”.

La formación, clave para el futuro de los exámenes de tráfico
Detrás de cada incorporación hay un proceso formativo que no solo garantiza conocimientos técnicos, sino también una visión integral de la movilidad actual. En este sentido, la labor de centros especializados resulta decisiva.
Un buen ejemplo es DAC Docencia, centro líder en la formación de docentes expertos en Movilidad Segura y Sostenible. Este centro aporta a los futuros examinadores de tráfico herramientas esenciales para comprender la seguridad vial, la normativa de tráfico y los aspectos medioambientales de la movilidad. Gracias a esta preparación, los examinadores pueden afrontar con garantías pruebas tan exigentes como el examen de Reglamento y, además, evaluar con criterio la importancia de la conducción sostenible en la formación de los futuros conductores.
En definitiva, la llegada de estos nuevos examinadores supone un gran impulso para la DGT y para la ciudadanía. Más capacidad de examen significa también más agilidad en los trámites, menos listas de espera y una mayor calidad en la formación y evaluación de los conductores que saldrán a nuestras carreteras en los próximos años.